La motivación explica por qué se efectúa una conducta, es el motor que da vida a los sueños e impulsa su realización.
Existen personas que parece que no tienen motivación por nada, que se limitan a dejar pasar los días esperando que las cosas cambien y se resignan a ser espectadores de su propia película, en vez de protagonizarla. Simplemente las circunstancias de la vida nos impiden sentir ese fuego interno, a veces incluso porque hemos aprendido a ignorarlo, anularlo para hacer sólo lo que se espera de nosotros, lo que hace la mayoría, para ocultar lo que realmente somos y mostrarnos cómo los demás esperan que seamos, de esa manera ni destacamos ni somos diferentes y así no tendremos que pensar en otra cosa.
Pero cuando estas motivado todo cambia. En algún momento de nuestra vida todos tenemos la capacidad de motivarnos y es en ese preciso instante en el que logramos todo lo que nos proponemos.
Algunas conductas no pueden entenderse sin la consecución de determinados premios, pero otras parecen movilizarse por impulsos internos (motivación intrínseca) ajena a dichas consecuencias. En este caso puede dedicarse un gran interés y esfuerzo en una actividad sin que aparentemente se obtenga beneficio alguno por realizarla. Por ejemplo: cuando queremos tocar un instrumento, leer, hacer deporte..En estos casos se busca obtener deleite en la conducta que emana de ella. Este tipo de conductas satisfacen necesidades personales de eficacia, curiosidad, nos dan una "causación personal" y cuya función es que la persona gobierne su propia conducta.
También se relaciona con las emociones, con la cualidad afectiva que conlleva dicha conducta. Se entiende que la realización de dicha conducta posee una cualidad hedónica (búsqueda de placer, de un estado agradable) que hace que se realice, lo que a su vez produce unas consecuencias inmediatas perfectas. Aporta entusiasmo, alegría, optimismo, positivismo, aumenta la productividad, te hace más flexible y aumenta tu salud.
Es muy importante creernos eficaces para dicha conducta, convercernos a nosotros mismos de que somos capaces de realizarla y ponernos en marcha en ese nuevo reto. Cuando estás lo suficientemente motivado no hay nada que se interponga entre tus objetivos y tú.
Si la tarea o conducta que queremos realizar es demasiado complicada, el cansancio se empieza a notar, nada parece que funciona, tenemos la sensación de perder el tiempo... en ese momento debemos armarnos de valor, poner todo nuestro esfuerzo y habilidad e ir a por ella sin importar nada más. En nuestro largo camino podemos tener fracasos, impedimentos, gente, personas, situaciones, dinero (sobretodo la falta de él) pero lo importante es tener en cuenta que hay ocasiones en las que nosotros no podemos hacer nada, que no es nuestra culpa y que la responsabilidad puede ser de otros factores y no nosotros mismos.
¿Cuál es la mejor manera de motivarse y permanecer motivado?
Siguiendo una serie de pasos:
1. Domina la ecuación- dolor placer: los seres humanos no somos criaturas aleatorias, todo lo hacemos por alguna razón, motivo, consecuencias... se lleva a cabo por evitar el dolor y conseguir el placer. Esa es la verdadera esencia de la motivación. Todos nosotros en nuestra vida hemos pasado por algún momento en el que hemos dicho: "Ya está bien, tengo que cambiar, no puedo seguir así" y es en esa circunstancia en el que el sufrimiento se convierte en nuestro mejor aliado. Nos impulsa a mejorar nuestra situación y que se produzca ese cambio. Por eso en muchas ocasiones el dolor es mayor motivador que el placer si sabemos aprovechar la oportunidad.
2. Aprende a controlar tu estado emocional en cada instante: cada momento de nuestra vida tiene asociado un estado emocional. Son los que condicionan nuestras acciones y como consecuencia de ello nuestros resultados.
3. Diseña un futuro apasionante, diferente e inspirador: es difícil mantener un elevado nivel de motivación cuando no se tiene un sueño por el que luchar cada día. Los triunfadores se preocupan de crear, como primer elemento de éxito una imagen tan desafiante y apasionada, que tira de ellos como si se tratara de un gigantesco imán.
No existe una fuerza capaz de motivar más a un ser humano que una visión poderosa de todo lo que anhelamos alcanzar. Por lo que cree visualizaciones de todo aquello que desea conseguir y utilice esas visualizaciones para situarse en un estado emocional de máximo rendimiento.
Si todavía no lo has hecho, escribe cuáles son tus mayores objetivos en la vida. Una vez los hayas definido, cree una película mental en la que sea el protagonista. Porque si puedes soñarlo o imaginarlo puedes hacerlo.
4. Aprende a condicionarte cada día. La motivación no es permanente, no dura para siempre. Por lo que es preciso condicionarse a crear el hábito de encender la motivación a diario.
Aquellas personas que diariamente hacen un esfuerzo por dar lo mejor de ellos mismos en cada instante, consiguen grandes resultados en su vida.
5. Alimenta cada día la pasión. Ninguna persona puede destacar en algo si no siente la pasión absoluta por lo que está realizando. Es la chispa que enciende la motivación.
Comienza ahora mismo en desatar la pasión en todas y cada una de las actividades que realices. Conviértete en un apasionado de la vida.
6. Comienza el ciclo de éxito trabajando para ti mismo. Si se cree que posee el potencial necesario para triunfar, como consecuencia de esa creencia, se pondrán en marcha todas las acciones necesarias para lograr los resultados que deseas. Y todas esas acciones traen buenos resultado. Una vez conseguidos todos esos resultados, tu creencia en ti mismo y tu potencial aumentaran. De esta manera para la próxima vez podrás realizar acciones todavía mucho más poderosas que aumentaran mucho más tus resultados.
Y el ciclo se repite, por lo que en todo momento potencia la inercia positiva.
7. Aprovecha los momentos ideales para tomar las decisiones y producir los cambios hacia el logro de tus sueños.
8. Haz lo que sea necesario para conseguir los resultados, sólo se logra el éxito cuando estás dispuestos a poner el esfuerzo que sea necesario para conseguirlo. Consiste en tener la certeza de que hoy soy mejor que ayer, pero teniendo la seguridad de que mañana seremos todavía mejores.
9. Alimenta tu mente en positivo. Es imposible motivarse con una mente con mensajes negativos. Nuestra mente enfoca en una única dirección, por lo que si lo hace en positivo es imposible que lo haga simultáneamente en negativo.
10. Aumenta el tamaño de tus objetivos. Es la hora de comenzar a pensar en las consecuencias de lograr un objetivo mucho mayor, ya que los objetivos gigantes producen una motivación gigante. Es importante comenzar a soñar en grande. La motivación se dispara hasta niveles increíbles y desde ese estado de máxima inspiración TODO ES POSIBLE.
SI NO LO INTENTAS NUNCA LO CONSEGUIRÁS.



