miércoles, 15 de enero de 2014

¿Qué es el Bullying?

Cada día aumentan las noticias de padres que han denunciado que a su hijo le acosan los compañeros del colegio. A veces estas denuncias llegan demasiado tarde, cuando ya el niño tiene graves consecuencias psicológicas. No es una cuestión aislada, el Acoso Escolar o Bullying existe y no es un problema que hay que dejar pasar "No es una cosa de niños".

Es el maltrato psicológico, verbal o físico producido entre niños de forma reiterada en el tiempo. Esto provoca que el menor se sienta indefenso y amenazado en el entorno donde ocurre la agresión. Los protagonistas suelen ser niños de 7 a 17 años. Es normal que tengan miedo a denunciarlo o pedir ayuda a los adultos. Existen distintas formas: bloqueo social, hostigamiento, manipulación, coacciones, generación de motes, exclusión social, intimidación, agresiones, amenazas, pedir dinero....con ello buscan la intimidación, marginación y el aislamiento de la víctima.

Ante los ojos del agresor, que goza de un poder superior (real o subjetivo) cualquier razón es suficiente para convertirte en una víctima: tus rasgos físicos, tu ropa, tu capacidad intelectual, la sensibilidad que puedas mostrar, los buenos resultados académicos....Le gusta lo que hace, presenta ausencia de empatía, de habilidades sociales y transgrede con frecuencia las normas. No quiere en ningún momento acabar con la situación, en ocasiones cuentan con el apoyo que bailan a su ritmo. Este reconocimiento y atención por parte de los otros le hace sentirse importante y le generan una posición dentro del grupo ( el gracioso, el provocador, el chulo, el matón...). La actitud del niño que sufre la agresión es totalmente distinta: se muestra pasivo, sumiso y tiene dificultades para defenderse. Es más ingenuo, inmaduro o diferente al resto de compañeros, un buen cebo para el agresor.

Algunos adultos consideran que esta forma de maltrato es parte de la evolución natural " Es normal que los chicos se peleen" " Los chicos para ser mayores tienen que aprender a defenderse" " Tienen que ser fuertes" Estas consideraciones son completamente erróneas. Cualquier niño puede ser víctima y empezar a mostrar una serie de conductas: " se siente sola, tiene bajo rendimiento, está nervioso, se pone enferma por las mañanas, vive aterrorizado con la idea de ir al colegio, no quiere hablar con nadie, tiene inseguridad, se siente culpable, tiene moratones, en algunas ocasiones quiere desaparecer y quitarse del medio..."

Si su hijo está involucrado en este tipo de situaciones, hay que mantener la calma y no trivializar la información.

En el caso de que sea el agresor  no debemos de sentirnos culpables, no tenemos la culpa de su comportamiento. Debe asumir su responsabilidad, es una conducta inaceptable, por lo que debe cambiar y dejar de actuar así. Se deben poner en marcha todo tipo de estrategias para ponerse en el lugar de la persona a la que está haciendo daño y controlar sus emociones. Es bueno contactar con profesionales ya que nuestro hijo puede padecer cuadros de ansiedad, trastornos de conducta o baja autoestima. Es necesario que entienda que la violencia no es la manera de responder ante las situaciones que le disgustan o le provocan enfado.

 ¿Y si es la víctima?¿Qué hacemos?

Observe al niño, escuche y dialogue con él. Resulta de gran importancia pedirle que nos cuente qué es lo que esta ocurriendo y cómo se siente para que podamos ayudarle. Debemos transmitirle que él no es el culpable de lo que está sucediendo, que se debe comunicar la situación en el colegio y a los profesores para que a otros niños no les ocurra lo mismo. Es importante además trabajar para reforzar su autoestima, darle la oportunidad de ampliar su círculo de amigos y realizar actividades en el tema de sensibilización de la violencia y la convivencia.

Intente no hablar directamente con los padres del agresor, no realice careos con ellos, no proteste agresivamente en el colegio ni recrimine a su hijo que se defienda.

Es necesario algunas recomendaciones: no responder a las agresiones de la misma manera, pedir ayuda a los adultos con los que tengas confianza ( no es chivarse es exigir respeto). Si el niño siente que no puede hablar del tema una forma de expresar sus sentimientos es escribir una carta contando cómo se siente y entregándola a los padres.

Lo más importante Respira y Piensa que eres fuerte, todos tenemos derecho a ser protegidos contra cualquier forma de violencia y a ser tratados con respeto.










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